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En la espesura del sur del conurbano se posaron, hace ya más de dos décadas, los ojos de José Celestino Campusano. El director, que nació en Quilmes en 1964, hijo y hermano de boxeadores; que estudió cine en Avellaneda, y que hasta escribió el libro autobiográfico de relatos “Mitología Marginal Argentina” sobre el gran Buenos Aires, tiene credenciales de sobra para introducirnos en esa geografía. O al menos, para que le prestemos atención a su mirada. “Lo que hacemos nosotros es poner el Gran Buenos Aires en primerísimo plano, con todo el orgullo, porque creemos fundamentalmente en el lugar que habitamos, en la complejidad que ese lugar reviste y en la relación de la provincia de Buenos Aires con todos los colegas hermanos del resto de las provincias”, así define el propio Campusano sus intenciones.

En sus films se lucen personajes auténticos, que laten, despojados de todo glamour y alejados de las despiadadas caricaturas que ofrece la televisión. Campusano, como Raúl Perrone, recorre los senderos de un cine naturalista que orilla el documental. Sin embargo, a diferencia del realizador de Ituzaingó, sus historias son menos amables, menos cansinas. Su material, más vertiginoso, se nutre de la marginación que deviene en violencia. Son retazos del sur profundo, donde el Estado no asoma la cabeza y en el que sus miembros estables le dan pelea al día a día con sus propios códigos de supervivencia.

Vikingo (2009), el llanero solitario de la Harley Davidson. Vikingo es el afilador del barrio. También es el capo de una pandilla de motoqueros. Todos los conocen. Es un héroe barrial que impone a su familia y a quien se le cruce, sus propios códigos. Una ética armada para sobrevivir. Una solidaridad que enfrenta el choreo juvenil, las drogas, la violencia machista, la indigencia y el desamparo. Campusano nos hace un paneo permanente de mini historias hechas en la calles, de barro; o en el pavimento de la ruta, entre bares, cervezas y mesas de pool. Vemos un Renault 18 ochentoso, o el cartel enorme de “viviendas pre fabricadas La Solución”. En el medio de un conflicto familiar por un sobrino cooptado por la delincuencia, central en la película, el Vikingo da muestras de su única religión: “Si me cago muriendo quiero que me quemen y me tiren en la ruta. Quiero seguir rodando”, ruega. Luego de enfrentamientos a los tiros y de dolorosas bajas en el medio, el protagonista del film volverá a poner orden en el lugar. “Todos mis proyectos fueron realizados acá, porque a mí me gusta, me gusta el aire que pasa por acá. Parte de mi film “Vikingo” fue filmado en Florencio Varela, pero gran parte también en Pereyra. Digamos que me parece lo suficientemente atractivo para realizar cualquier trabajo cinematográfico ya que es muy rico”, describe el director los escenarios escogidos para su trabajo más emblemático.

 

 

Vil romance (2008), homosexualidad entre pobres. Roberto y Raúl son dos homosexuales de diferentes edades, pero del mismo nivel socio cultural. Viven en el sur, precariamente. Raúl, el más grande, vende armas. Raúl es desempleado. Los celos, las diferencias generacionales y la atmósfera de violencia que los rodea, desencadena entre ellos un final trágico. Como en Vikingo, el clima hostil y la marginalidad juegan un rol central. Del mismo modo, los escenarios: “Vil romance se filmó íntegramente en Quilmes, Berazategui, y Florencio Varela” cuenta el director. Sus protagonistas, poco tienen que ver con aquellos homosexuales estereotipados que solemos ver en la ficción: “No se pintan los ojos, no usan ropa de mujer. Son masculinos que tienen un gusto por el mismo sexo. Tienen toda la dureza de alguien que ha vivido y sobrevivido en las calles. Yo he conocido delincuentes que son homosexuales y son durísimos”

Campusano, una cruzada por el conurbano. “Lo que estamos haciendo en la Provincia de Buenos Aires es tratar de organizar su potencial. Buenos Aires es una provincia que tiene un capital humano y de recursos inimaginable. Es el tercer cordón más poblado de América latina. Hasta hace muy poco tiempo el cine del conurbano no tenía presencia, no tenía identidad y hoy tiene una identidad enormemente fuerte, única”. El cine de Campusano, el que ama retratar a la provincia de Buenos Aires, es un cine de personas con pocos recursos, con carencias económicas. No es un invento ni un capricho del realizador. Es una realidad que recorre todo el territorio y sobre ella trabaja, eligiendo mostrar a esos seres humanos como son, sin estigmatizar ni juzgar. Rescatando su espíritu para enfrentar las dificultades y con historias que contienen una crudeza que, dependiendo del cristal con el que se la mire, puede tener mayor o menor voltaje. O como bien lo describe el realizador hablando de Vil romance: “Vil romance es una película cruda depende de la visión de quien. Si la ponemos bajo tela de juicio de un irakí es una comedia. Delante de alguien que nació en una zona pudiente, que nunca fue a una calle, que vive de country en country, seguro se muere de horror”.

 


REFERENCIA

Entrevistas extraídas de:

http://www.lafuga.cl/jose-celestino-campusano/679

http://www.escribiendocine.com/entrevista/0000343-jose-celestino-campusano-el-cine-en-bruto/

https://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/16246369/Entrevista-a-Jose-Celestino-Campusano-Cineasta.html

Para ver Vikingo en youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=qQQIV2kg1zc&t=3363s

https://www.youtube.com/watch?v=qQQIV2kg1zc

Para ver Vil Romance en youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=9Mfs9BJABoU&vl=es-419