No tienen salario fijo, ni patronal claramente identificada, ni aportes a la seguridad social. Su esfuerzo está puesto en construir una experiencia común que, a priori, no es la misma. Una estrategia de negociación y confrontación que incluya a los trabajadores de la agricultura familiar, artesanos, de talleres clandestinos, vendedores ambulantes o de la vía pública, cartoneros.