Los distintos gobiernos, nacionales, provinciales y municipales, se han encargado de articular con estos centros y de distintos modos han cooperado para la provisión de alimentos. El hecho de que los vecinos tengan que seguir agrupándose para poder llenarle la panza a muchos que no pueden hacerlo por sí mismos demuestra que el Estado no ha podido solucionar la falta de alimentación en nuestro país y la creciente demanda en los comedores deja en claro que la cosa está cada vez más complicada.