“Nuestro papel fundamental es llevar la militancia a nuestras casas” dice una y asiente todo el grupo. ¿Y cómo no tener esperanzas en que el patriarcado realmente se va a caer? Si las veo a ellas, que tienen entre 15 y 19 años y toda una vida por delante, convencidas de que esto es lo natural: colgarse el pañuelo, salir a la calle, discutir la política, interpelar a los legisladores, tuitearles, decirle a mamá que deje a su macho violento y enseñarle a su hermanito menor que puede llorar, que no maltrate a sus compañeras. ¿Cómo no se va a caer?