“Vivo en un país y una provincia que a lo largo de estos ocho años han provocado en mi una sensación de desprotección y desamparo total, donde la Justicia no es igualitaria; porque favorece a los más ricos y poderosos. Hoy ya no soy ingenua: siempre nosotros, la gente pobre, la gente humilde, menos justicia tenemos”, nos dice Carina.