"Para mí el barrio también fue una oportunidad de encontrar un universo literario propio. Fue vivirla y después contarla. Todos aquellos años de adolescencia en el barrio, sin que yo lo supiera, me brindaron mucho material, anécdotas y una sensibilidad típica de ese conurbano que es, un poco ciudad, un poco campo y con una idiosincrasia muy diferente a la de Buenos Aires".