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ENTREVISTA A O´DONNELL
25 octubre, 2017
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Por: Daniel Menendez/Diego Bartalotta

 

¿Cómo cubrir el drama argentino de la pobreza hacia un público que no es popular y que no padece directamente la pobreza?

En su propia oficina, nos recibió el Jefe de Redacción de la revista Noticias, Edi Zunino. En una charla íntima y cordial, Zunino nos contó las problemáticas de medios como el que dirige a la hora de retratar la pobreza. 

Edi Zunino: “¿Cómo cubrir el drama argentino de pobreza hacia un público que no es popular y que no padece directamente la pobreza? Primero, siendo honesto en la cuantificación del problema. Yo creo que estamos hablando de la mitad del país, no del 30%. Porque estamos hablando del 33%, un tercio, sólo desde el punto de vista del ingreso. La pobreza no se mide en su completitud, en su gran magnitud, solamente desde el punto de vista del bolsillo.

Si vos tenés semejante extensión territorial, una ocupación parcial de ese territorio y la mitad de la población bajo los limites de la pobreza, lo que te falta es un proyecto de país. Mi generación, y esto es mi experiencia de vida, debe estar espantada por lo que se está viviendo en materia de exclusión y en materia de pobreza.

No podemos ver tampoco la pobreza como un problema exclusiva y puramente argentino. Tenemos que ver a la pobreza como problema sistemático a nivel global, a nivel mundial. Yo creo que el encare es este. Ahora periodísticamente, en un medio como Noticias, esto no es todos los días, no es todas las semanas. La prensa como sector es un agrupamiento que tiene intereses, está constituida alrededor de empresas, esas empresas se relacionan con otras empresas y se tiende a ver la realidad desde un sector. Y yo creo que ahí hay un problema en la sociedad.

La sociedad producto de tanta explosión de medios de comunicación, de redes sociales y de sensación de que las audiencias están autonomizadas de los editores, y toda esa nueva manera de funcionamiento social en cuanto a su comunicación y su intercomunicación  genera la fantasía de que los medios de comunicación están para transformar la realidad y los medios de comunicación no están para transformar la realidad. No se va a transformar la realidad por la tele.

Los medios de comunicación no están para promover ni la revolución, ni la democracia, ni el status quo. Muchas de esas cosas después generan tensiones en los medios de comunicación. Los medios de comunicación naturalmente tienden a volcarse hacia el status quo, hacia el mantenimiento de la situación. Porque en esta situación están y en esta situación viven. Brindar Información de la mayor calidad posible para que la población tome decisiones de la mayor calidad posible. Todo esto es un gran berenjenal, porque yo estamos hablando de una población en general a la que no llego porque han una revista para elites. Porque sale $80, no me la van a comprar en El Barrio.

Entonces yo creo que acá hay un problema político profundo, que se le pide a los medios de comunicación lenguajes que mezcla la sociología, con el deseo, con la religión y una cantidad de cosas que no estigmaticen. Yo creo que lo que debe haber es una mayor calidad de política. Trabajar para que la noticia no sea el pobre que chorea, sino el pobre que se empeña, el pobre que se integra, el pobre que lucha por su lugar y por su espacio. Que no se le va a dar graciosamente, ni el sistema ni los medios de comunicación.

Los medios de comunicación no son Cáritas. Los medios de comunicación son medios de comunicación y su lógica depende de audiencias, de audiencias mayoritarias, de facturación.

Yo creo que todos nos tenemos que sacar la capucha. Mirarnos a la cara y confiar en que sí, hay diferencias sociales agudas, hay quienes las provocan y hay quienes las dejan provocar. Ahora yo creo que también hay, y eso la experiencia histórica lo dice porque la Argentina funcionaba así hasta no hace mucho más de treinta años, la posibilidad de que la gente se reconozca y se encuentre.

Pero creo que hay que renovar las ideas, no encerrarse en las viejas ideas. Hace cuarenta años que no hay una idea nueva en el mundo. El lugar del periodismo no es ir al encuentro, es plantear los problemas. Sólo puedo hacer eso. Ver si Nisman se mató, lo mataron y ver quién está operando con todo eso me lleva un montón de tiempo en mi cabeza que me lo quita para otra cuestión. Porque al ser un medio de estas características, Noticias se ocupa mucho de las cosas del poder. Del poder hoy, como es, como estás funcionando. No tengo ni tanta gente ni tanto tiempo para ocuparme de muchísimas cosas más si voy a ese Target dirigencial. Lo que trato de transmitir es valores.

Y en el tratamiento de la pobreza yo creo que sucede eso también. Es el miedo al conflicto. Es la negación del conflicto y una cultura de muchas generaciones de que el conflicto se resuelve a palazos. Tapándolo, ocultándolo, derrotándolo, sucumbiéndolo; y la democracia, el chiste de la democracia, es la resolución de los conflictos. Y para resolver los conflictos de un modo político, lo primero que tiene que sucederte es asustarte. Decir “hay conflictos, mirémoslos de frente”. Como gente adulta y psicoanalizada.

Las sociedades son tan complejas y tan ricas que están plagadas de conflictos. Los conflictos se expresan y muchas veces se expresan desde el exabrupto, entonces lo que terminamos discutiendo es la manera. “A pero esa no es la manera”. Y y creo que eso es lo que te permite, esa discusión sostenida en el tiempo es lo que te permite enfrentar y profundizar la discusión del fondo del conflicto. ¿Cuál es el fondo del conflicto?¿Qué está pasando con la Escuela Pública? ¿Qué está pasando con una generación que se incorpora a la educación publica a la que le damos derecho optativo a votar, a elegir presidente, autoridades, concejales y lo que sea y no le podemos avisar y someter a conversación cual es el programen del que queremos que participe? ¿Por qué no pueden participar de la conversación?”.