Nos reunimos con Georgina Orellano en las oficinas de AMMAR, que a su vez se encuentran dentro de un edificio que pertenece a la CTA en San Telmo.
Georgina es la secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), que tiene filiales en diez provincias en la Argentina. Ejerce la prostitución desde los 12 años y no está dispuesta a renunciar a ella.
Georgina es hoy una referente de las trabajadoras sexuales y pelea desde hace años por la persecución de más derechos para las mujeres que se prostituyen. Entre ellos, declara que el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo es una deuda de la democracia.
Georgina Orellano: -Yo creo que los sectores populares venimos dando una gran batalla para meternos en la agenda de los feminismos y para construir un nuevo feminismo que es el feminismo popular. Es el feminismo de las bases, delas villas, de los barrios, de las amas de casa, de las trabajadoras domesticas, de los sectores populares, de las migrantes.
Corina Figun: -¿cuáles te parece que son los principales desafíos de ese feminismo popular?
GO: -Yo creo que uno de los principales desafíos es poder ser voceras. Históricamente quienes han hablado en nombre del feminismo, la historia mismo lo puede reflejar, son las compañeras de una clase social distinta a la nuestra. Es un feminismo un poco académico. Más de la teoría. Creo que es super valido que se hable de la teoría pero es importante que esa teoría vaya acompañada de lo que pasa en el territorio. Sino nos quedamos con palabras y discursos bonitos pero no llevamos ninguna opción para transformarle la vida a esas compañeras o para empoderarlas también.
Siempre que se hablo de nosotras de las pobres se hablo desde un discurso victimizante. Y la verdad que no es así. Ser pobres es nuestra identidad y nosotras también decimos que estamos re orgullosas de pertenecer a la clase social que pertenecemos. No queremos que nos revictimicen todo el tiempo sino mas bien mostrar nuestra identidad como una forma de empoderamiento. podemos transformar la marginalidad y los problemas que nos atraviesan por ser parte de la clase trabajadora y nuestras principales reivindicaciones y nuestras principales demandas.
CF: -¿Coincidís en que existe una feminización de la pobreza?
GO: -Si, totalmente. Lo que siempre venimos pensando desde AMMAR es que justamente las mujeres que venimos de los sectores populares a la hora de trabajar también vivimos ahí una desigualdad. Los trabajos a los que podemos acceder son todos trabajos femeninos, de auto cuidado, de responsabilidad del hogar. Podemos ser niñeras, podemos cuidar ancianos, podemos ser empleadas de casas particulares, podemos ser trabajadoras sexuales. Siempre atravesado por el rol femenino que venimos a ocupar las mujeres en esta sociedad machista y patriarcal. Me parece que ese es uno de los grandes debates que debemos dar no sólo en el feminismo, sino también en el sindicalismo y en casi todos los ámbitos para ver que a desigualdad existe y que siempre deja a los sectores populares en mayor desventaja y que en épocas de crisis y de ajuste, somos las que más pagamos con la precarización de nuestras vidas.
A mi me parece que la importancia que tenemos es la fuerza que tiene el movimiento de mujeres y el movimiento feminista en nuestro país, en un contexto político neoliberal con ajuste, con represión, con despidos. La discusión de género logró poner en agenda una de las principales deudas de la democracia con las mujeres y los cuerpos gestantes que es la legalización del aborto seguro y gratuito. Creo que es muy importante que se pueda comenzar a discutir. Hoy por hoy ya hay un consenso social sobre que es necesario tener una respuesta por parte del Estado y por parte del Gobierno actual con respecto al aborto, los abortos clandestinos y la cantidad de mujeres jóvenes que mueren por realizarse abortos en condiciones insalubres; que debería ser una política de estado.
Creo que es bienvenido el debate y que no tenemos que regalarle nada a este gobierno, no hay que concederle nada ni a Macri ni al gobierno actual. El logro es de la campaña nacional por el derecho al aborto, de los 32 encuentros nacionales de mujeres, del movimiento de mujeres que tenemos que es mirado como un ejemplo a nivel internacional. Siempre que nos invitan de distintos países, siempre hablan del #NiUnaMenos, de las convocatorias gigantes que se hacen en la calle, del potencial que tiene el discurso feminista en nuestro país, de las acciones que se llevan adelante para poder transformar la realidad de muchas mujeres.