Ingrid Beck es periodista. Actualmente dirige la escuela de periodismo TEAarte y la revista Barcelona. También participa como columnista en distintas radios y medios nacionales. Es una de las mujeres que fundó el movimiento #NiUnaMenos.
Nos recibió en su casa y nos brindó su testimonio a propósito del #8M y los desafíos del feminismo.
“Me parece que hay muchos desafíos. La mayoría de los desafíos tienen que ver con la situación de igualdad de todas las mujeres sin distinción de estrato social. En el caso de las mujeres de los sectores populares me parece que la demanda tiene que ser trabajo doméstico remunerado. En este último tiempo hubo un enorme retroceso en relación con las mujeres de sectores populares porque la Asignación Universal por Hijo no es lo que era. La desocupación y el desempleo afectan sobre todo a las mujeres. Ahí lo que yo creo que hace falta es empleo y esencialmente poner el foco en las tareas de cuidado. Esto quiere decir o remunerar el trabajo doméstico o compartir el cuidado de alguna manera.
Después creo la interrupción voluntaria del embarazo, la ley de legalización del aborto es esencial porque ninguna mujer deja de abortar porque sea ilegal y las que mueren son las mujeres de los sectores populares que no tienen los 20 mil pesos que hacen falta para hacérselo en un consultorio clandestinamente o los 3 mil o 4 mil pesos que hacen falta para el misoprostol. Eso es una marca enorme de la desigualdad.
Y otra de las consecuencias que hay de los retrocesos en derechos humanos en general y de las mujeres en particular tiene que ver con la educación sexual que cada vez se dictan menos en las escuelas, cada vez hay menos escuelas en las que se dicta la educación sexual. Tasas altísimas de embarazo adolescente que son todas obviamente niñas abusadas y las que mas sufren esa condición son las niñas y las adolescentes de los sectores populares.
Coincido completamente con el término feminización de la pobreza porque son las mujeres son las mas afectadas por la pobreza. La traducción es fácil.
Se me ocurren un montón de situaciones. Por ejemplo los casos de violencia. Ante la violencia machista, las mujeres que son jefas de hogar, que no pueden dejar a la pareja. Por un lado están las que son jefas de hogar y no pueden ni tomarse licencia. Tienen que hacerse cargo de sus hijos y si se separan que seria lo mas conveniente, no tienen como resolver su situación económica. Eso lleva a las mujeres a seguir estando con el violento. No hay solución para esas mujeres. Eso me parece que es un caso claro.
Y después otra de las cosas que mencionábamos antes es lo que tiene que ver con las horas de trabajo doméstico que llevan a cabo las mujeres y que los hombres no tienen y eso genera una brecha cada vez más ancha.
Me paso cuando estábamos haciendo la encuesta nacional sobre violencia machista que hicimos en 2016. Nuestra intención era tener muestras de todos los sectores sociales y como era una encuesta online nos costaba obviamente llegar a sectores de bajos ingreso y sectores más populares y entonces armamos una red con algunas compañeras que trabajaban en sectores populares y yo fui a un par de escuelas secundarias en zonas más populares, y la charla que se dio con muchas de las chicas (aunque en muchos casos era muy parecida porque sabemos que la violencia machista no distingue ni lugar de residencia, ni edad, ni sector socio económico) de todos modos las realidades eran bastante distintas. Y las descripciones sobre las situaciones de violencia eran mucho mas comunes que en otros ambientes donde una habitualmente se mueve. Y la situación de embarazo ahí la vi con mis propios ojos y con muy pocas posibilidades ademas de que las chicas sigan el colegio porque hay muchas escuelas que tienen una guardería.
A mi me parece que este 8 de marzo es el momento para que además llevemos adelante la legalización del aborto. Me parece que la sociedad está muy preparada para dar el debate aunque algunos digan que no. Los que se tienen que prepara para el debate son las legisladoras y los legisladores que son los responsables. Así que mi plan y creo que el de muchas es exigir al Congreso que trate el proyecto de ley. Que no pierda estado parlamentario. Que llegue al recinto y que se discuta. Me parece que es prioridad uno.”